Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia

La Extremadura de Castilla es la tierra fronteriza del sur del Duero, tierra de difícil posesión, frontera histórica de la más vieja Castilla. Soria es Cabeza de la Extremadura de suso (de arriba) , frontera con el reino de Aragón, y Segovia se constituye, a partir de los siglos XI-XII en la Cabeza de la Extremadura de ayuso (de abajo).

Es en esa llamada Extremadura de Castilla donde se localizan las Comunidades de Ciudad y Tierra - o Villa y Tierra - : Sepúlveda, Ávila, Segovia, Arévalo, Iscar, Coca, Cuéllar, Ayllón, Soria, Almazán, Berlanga, Caracena, San Esteban de Gormaz, Atienza, Molina de Aragón, Guadalajara, Cuenca, Buitrago, Madrid...

Segovia es conquistada en 923 por Fernán González; perdida posteriormente, en 960 es otra vez castellana. Almanzor obliga a García Fernández a replegarse a la línea del Duero perdiendo las plazas situadas al sur. Muerto Almanzor, Sancho García recupera las tierras de Segovia en 1010. En 1072 Segovia recibe el último embate musulmán de manos de Alí Maimón y  queda destruida: el Acueducto, símbolo de la Ciudad y de su Tierra no será restaurado hasta más de 400 años después, en época de Isabel I la Católica. En 1079 Alfonso VI emprende la conquista de Toledo y Segovia y su Tierra, a ambos lados de los puertos, queda definitivamente incorporada a Castilla. Los soldados de Segovia, mandados por Díaz Sanz y Fernán García,  se distinguen en 1083 en la conquista de Madrid. En esa época los segovianos amplían su alfoz por las cuencas del Guadarrama, Lozoya, Alberche, Tajuña y Manzanares y a finales del siglo XI, después de la repoblación, aparece ya constituida histórica y formalmente una entidad política y territorial extensa: La Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia.

 

La Comunidad es una especie de Estado dentro del Estado (Castilla), con su territorio comunal, sus fueros y leyes, sus jueces, y hasta su propio ejército. La Ciudad es el centro administrativo, jurídico, económico y político. El Concejo Comunero comienza su tarea repobladora a los antiguos y nuevos pobladores solares para sus casas y tierras para sus labranzas. Otras veces las gentes toman posesión de tierras incultas y se establecen en ellas. En la Tierra se van creando así villas y aldeas que forman unidad con la Ciudad, y tienen obligación de contribuir al levantamiento y sostenimiento de sus muros. La Ciudad y Tierra retiene como propiedad colectiva de todo el Concejo Comunero los bosques, montes, praderas, dehesas, aguas, minas y canteras. La Tierra se repuebla según sus propios Fueros. Segovia tuvo su Fuero en tiempos de Alfonso VI (1087), confirmado por Alfonso VII (1126-1157); Alfonso VIII el 8 de diciembre de 1208 confirma a Segovia la posesión de la aldea de Bayona (hoy Titulcia, en la provincia de Madrid). El otorgamiento de Fuero Real a Segovia se debe a Sancho IV en 1293. De esta forma, regida por el Fuero de Segovia y mediante privilegios y donaciones de sus reyes, nació y creció toda la Comunidad de Ciudad y Tierra y sus Concejos y aldeas.

 

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