San Miguel

A unos 2 Km al SE de Villoslada se alza la ermita románica de San Miguel, resto último que queda de lo que fuera San Miguel de Párraces, otrora lugar  relacionado con la poderosa Abadía de Santa María Real de Párraces. La primera vez que se le menciona es en 1204 en una concesión de préstamos de vestuario hecho por el Obispo Don Gonzalo de Segovia a los canónigos del Cabildo, y se cita como " Sanctes Michael iuxta Vela Gomez ", es decir " San Miguel, que está junto a Vela Gómez ". Pocos años después, en 1247 ya se cita como "Sant Migael de Parrazes", y para entonces ya era sólo una aldea pequeña que pagaba 9 maravedíes. Gómez de Somorrostro, en su citada obra "El Acueducto y otras antigüedades de Segovia" recoge que en 1487 "Sant Miguel" contribuyó con 308 maravedises y 5 cornados en la restauración del Acueducto. Cien años después, en 1587 ya era casi un despoblado. A finales del siglo XIX era un caserío habitado por una sola familia y hoy día sólo queda en pie la ermita y algún edificio que sirve de pajar.

 

- Vista general de la Ermita de San Miguel -

La ermita de San Miguel de Párraces (por aquí la solemos llamar San Miguel, a secas) fue declarada Monumento Nacional Histórico Artístico el 13 de octubre de 1983 y es un claro ejemplo del románico popular llamado "segoviano". Fue construida a finales del siglo XII o principios del XIII. Consta de una sola nave, actualmente muy reformada, cabecera recta y ábside semicircular con ventanas saeteras de arco de medio punto apoyadas sobre columnas con capiteles vegetales. Toda la cornisa de la cabecera está decorada con toscos modillones con decoración geométrica y de rollos.

 

La cubierta de madera con pronunciado tejado y la sacristía - al lado norte - son de época muy posterior. En la fachada principal, que da a poniente, destaca una espadaña sencilla que data de los primeros años del s. XVII.

 

 

Más notable es el pórtico meridional (aunque actualmente se encuentra cegado) compuesto de arquería de medio punto y puerta central de menor altura y anchura. A ambos lados de la misma sendos pares de arcos simples, con baquetón apoyado en columnas pareadas con capitel de rudísima decoración vegetal. 

Es el más occidental de todos los pórticos románicos segovianos y se encuentra en un aceptable estado de conservación.

- Pórtico con arquería -

 

En el interior del pequeño templo un arco, ligeramente apuntado, y apoyado sobre sendas columnas con capiteles que recuerdan vagamente al estilo corintio, da acceso al presbiterio, donde encontramos un delicado retablo barroco en madera dorada y decorado con tonos rojos y azules.

El retablo fue realizado entre 1754 y 1768 y lo preside y centra la figura seria e hierática del " Santo Cristo ", talla del crucificado de aspecto algo infantil y  que puede datarse en los siglos XIV o XV y que ostenta paño de castidad de color rojo. 

En un lateral del templo sobre unas pequeñas andas encontramos una imagen de San Miguel Arcángel vestido a la usanza de los antiguos romanos y armado de lanza que lo representa derrotando al maligno. Es una talla de no demasiado valor artístico y fechada en 1935, según atestigua la fecha impresa en las andas sobre las que se apoya.

 

- Saetera del ábside. -                                                              FOTO © José Carlos Sastre Jiménez-2006

- Detalle de la espadaña -                                                         FOTO © José Carlos Sastre Jiménez-2006

- Capitel "corintio" -                                                                  FOTO © José Carlos Sastre Jiménez-2006

- Santo Cristo -                                                                         FOTO © José Carlos Sastre Jiménez-2006

- Santo Cristo -                                                                          FOTO © José Carlos Sastre Jiménez-2006

- Imagen de San Miguel -                                                         FOTO © José Carlos Sastre Jiménez-2006

 

Detrás del retablo se han encontrado unas pinturas de datación y estilo aún por determinar y de muy difícil contemplación. Entre ellas alguna parece referirse a San Miguel, pues presenta alas de ángel, aureola y parece estrujar una serpiente, aunque no se aprecia la balanza. Otra parece representar un ángel que porta algo en sus manos, y la mayoría son motivos geométricos o vegetales. Además de por el tiempo, muchas de estas pinturas se encuentran se encuentran seriamente afectadas por los anclajes del retablo a la pared.

Es curioso que arrinconados y en montonera se pueden apreciar montón de huesos que a simple vista podrían resultar humanos, y de los que se desconocen más detalles.

 

¿San Miguel ?

¿Un ángel ?

En esta pintura parece adivinarse una figura humana, probablemente un ángel.

Diversos motivos geométricos y vegetales.

¿Huesos humanos ?